Como no me des un poco de cuerda me quedo aquí, en el último punto y final que escribí. No me gustaría que esto terminara tan pronto, así que déjame que te cuente algo.
Déjame que te cuente cómo se vive siendo "algo", algo que anda de aquí para allá, que llega a casa y se ordena la habitación, que va a trabajar con una sonrisa siempre que puede, que estudia un poco cuando le da la gana, y que pierde el tiempo en cuanto no se da cuenta. Y eso da raaaaaabia, te lo aseguro. Te lo digo de primera mano. Y pienso, "ai, cómo escribías tú, que se te daba tan bien, que te gustaba tanto, que te leían y te emocionabas, que te recordaban por tus creaciones. Y mírate ahora, perra de sofá, mírate ahí tirada. ¿No te das pena? Haciendo nada, perdiendo horas de tu humilde vida como cualquier cosa menos escritora. ¡Qué lástima! Diría la abuela si algún día te hubiese leído. Qué lástima y qué disgusto. Tú que solías distraerme en el autobús, que me saturabas de información cuando imaginabas cada detalle de cada una de las vidas que deambulaban por las calles públicas. Tú que me hacías cantar e iluminarme con cada una de tus brillantes ideas. Que me contabas cuentos en la ducha cuando nadie nos escuchaba. Cuando me tenías a mí." Y así se las pasa mi pequeño creador, que va quedando reducido a casi nada con el paso de los días. Y me come por dentro. Y me hierve por dentro. Me obliga a sentarme frente al ordenador, criando una panza de tres pares de narices y un trasero de plaza de toros, total, para perder más el tiempo. Y me lleva hasta este mi rincón y me recuerda que ya no hay nadie que se interese por lo que digo. Que no existe una sola persona en el mundo a quien le importe lo que diga. Y me hace sentir fatal.
Y lo intento, de verdad, no te creas que me parece divertida la situación. Me parece ridícula. Así que vamos a sacar esto adelante. Que nos importa una mierd* que a nadie le importen nuestras historias, que seguiré recogiendo apuntes en el autobús por la mañana, tomando nota en el móvil de los pasos desordenados de la gente en clase, de los gritos de los niños en el parque. Que seré feliz viéndome reflejada en cada uno de mis proyectos. Basta ya. *tacos, tacos, tacos diversos*
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada