Me siento asustada. Desconcertada. Desordenada. Nerviosa. Indecisa. No sé qué quiero, ni qué necesito. Ni sé si pensar en el futuro me hace bien o me hace mal. Creo que no es el momento de tomar decisiones. No así, sintiendo miedo, desconcierto, desorden, nervios e indecisión. Definitivamente creo que no es el momento. Aunque mis pasos me delaten. Aunque mis palabras me delaten. Mis actos, mis gestos, mi expresión. Todos se están dando cuenta de que algo se cuece dentro de mí menos yo. Parece imposible, pero es irremediablemente cierto.
No sé si en algún momento me llegaré a dar cuenta de que mi vida es mía, y de que tengo que aprender a quererme primero para entender que alguien me pueda llegar a querer. Debo tomar distancia y estar conmigo, pero me da miedo que al volver todo lo que había acumulado se llegue a desvanecer. Una parte de mí me dice que la vida está llena de oportunidades y que yo, en el fondo muy fondo, soy una persona inconformista y decidia para lo que a mí y a mi entorno se refiere. Pero la otra no para de sollozar y de imaginarse todo lo que podría llegar a perder con solo decir un motivo real de por qué me siento así.
Quizás ha llegado el momento de buscar consejo en los desconocidos. Quizás no necesito consejos sino personas nuevas. Quizás tengo la decisión tomada pero soy una cobarde y no me atrevo a decirlo en voz alta. Quizás esté delirando y todo lo que llego a imaginar sean solo eso, imaginaciones, y que la vida es más simple de lo que yo me encabezo en idealizar.
Pero sé que estoy en lo cierto cuando no me culpo por ser así, y me respeto tal y como soy, con mis dudas y mis historias. Al menos algo he aprendido de estos episodios que suceden de vez en cuando. Me respeto pero no me entiendo. Entiendo mis dos mitades y estoy en parte contenta de que coexistan dentro de mí, así siempre tengo una doble opinión para todo, pero no soporto tener que situarme en un lado de la balanza y tener que decidir entre una o la otra.
Estoy pendiente de demasiadas cosas menos de lo que me pasa por dentro. Necesito sentarme o tumbarme o saltar o correr o bailar o dejar de pensar para luego analizar qué siento, por qué lo siento, y qué hacer para actuar teniendo en cuenta esos sentimientos.
Quiérome más. Más. (me lo pido por favor)
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada