Gracias por los ánimos, los consejos. Pero de verdad, si te digo que no hace falta, déjalo. Parece que quieras todo lo contrario a lo que predicas. No entiendo cómo puedes decir eso. Gracias por escuchar cuando tengo cosas que decir. Gracias por hablar encima de mis palabras y por voltearlas como a ti te viene en gana.
No es necesario que te esfuerces, porque creo que ahora soy yo quien no quiere escuchar más. Y parece que todo se vuelva difuso y que mis nervios y mis preocupaciones, por si fueran pocos, necesitan comentarios de este tipo.
Gracias, gracias a todo esto. Y gracias por insinuarme que mi vida es una mierda.
Todo y con eso, sigo buscando el sentido irónico.
Tu vida es lo que tu quieres que sea, serà cada palabra si asi ya lo desas,
ResponEliminasea o no se, osea..