dilluns, 27 de setembre del 2010


De la manera en que un extraño te coje la mano, y pasea contigo su sonrisa en plena noche, haciéndole competencia a la Luna. Se deja descubrir i te descubre, comparte un banco frío y es capaz de llevarte a otro sitio cuando te pide que cierres los ojos.
Te lo cuenta en susurros y te pide que no te escapes.
Entonces, ya no es un extraño.

Cómo los susurros se convierten en una forma de vida.

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